Xbox One X: La consola 4k de Microsoft.

El protagonista del E3 2017 ha sido sin duda la Xbox One X, la consola más potente del mercado actual, se dice la más potente por su capacidad de ofrecer 6 TFLOPs de potencia en unas dimensiones espectaculares, prestación que hace que Microsoft la presente como la consola ideal para una nueva generación de juegos en 4k, también se le ha llamado consola transgeneracional debido a la compatibilidad que tendrá con otras consolas hermanas como la Xbox One o la Xbox One S en cuanto a juegos se refiere, salvo que ahora se contará con un proceso de upscaling que hará que la visualización sea muy superior, lo que garantizará indirectamente que los desarrolladores de videojuegos tengan un mayor margen de maniobras para crear nuevas experiencias visuales.

Para alcanzar tal desempeño, Microsoft ha rediseñado el interior de la consola y muchos de los componentes, en la mayoría de los casos de la mano de AMD y con diseños exclusivos. El procesador se compone de ocho núcleos Jaguar modificados y que trabajan a una frecuencia de reloj de 2,3 GHz. Sin embargo, el verdadero golpe de Microsoft (y AMD) está en la GPU, que alcanza una potencia de 6 TFLOPs, lo mismo que una GTX 1070 de Nvidia y lejos de los 4 TFLOPs de la PS4 Pro, pero mucho más de la Xbox One S, que está por debajo de 1,5 TFLOPs. La base de la GPU la conforman 40 “unidades de computación personalizadas” trabajando a 1.172 MHz. Pero no es lo más impresionante. Más clarificador respecto a la ambición para el juego 4K es el hecho de que cuentan con 12 GB de memoria GDDR5 para un ancho de banda total de 326 GB/s.

Tal y como había prometido, Microsoft tiene previsto que su próxima consola Xbox One X llegue al mercado en plena época de compras prenavideñas. Será a partir del 7 de noviembre, con un precio de 499 dólares.